Técnicas computacionales para el estudio y monitorización del discurso de odio.

Un superordenador recoge ‘tuits’ xenófobos en toda Europa y demuestra cómo Twitter refleja la opinión pública sobre la inmigración

Fuente: Sala de Prensa USAL

El estudio liderado por la Universidad de Salamanca, financiado por la Unión Europea y publicado en la prestigiosa revista “Comunicar”, utiliza técnicas computacionales para analizar casi 850.000 «tuits» de toda Europa entre 2015 y 2020

El discurso de odio constituye una de las amenazas más graves para la convivencia en la Unión Europea. Basados en esta premisa, investigadores de la Universidad de Salamanca han demostrado que la presencia de mensajes xenófobos en redes sociales sirve para predecir la opinión púbica y las actitudes ciudadanas de aceptación social hacia los inmigrantes en Europa. Además, han comprobado que en las regiones europeas con más extranjeros, las actitudes hacia estos colectivos son más favorables. Se trata de uno de los estudios internacionales más amplios liderados en este ámbito desde España y supone un importante avance en el uso de técnicas computacionales para el estudio y monitorización del discurso de odio. Según el estudio, los datos de Twitter pueden ser utilizados para tener un mejor conocimiento de las actitudes de la ciudadanía a nivel local y regional, lo que permitiría diseñar políticas e iniciativas más adecuadas que faciliten la integración y la convivencia de los extranjeros.

Arcila-Calderón, C., Sánchez-Holgado, P., Quintana-Moreno, C., Amores, J., & Blanco-Herrero, D. (2022). Hate speech and social acceptance of migrants in Europe: Analysis of tweets with geolocation. [Discurso de odio y aceptación social hacia migrantes en Europa: Análisis de tuits con geolocalización]. Comunicar, 71. https://doi.org/10.3916/C71-2022-02

Carlos Arcila Calderón, Patricia Sánchez Holgado y David Blanco Herrero, en las instalaciones del Centro de Supercomputación de Castilla y León.

La investigación, que ha sido publicada esta semana por la revista científica «Comunicar» (internacionalmente reconocida en áreas como Comunicación o Educación), analiza casi 850.000 tuits geolocalizados relacionados con migrantes o refugiados recogidos en todos los países de la Unión Europea entre 2015 y 2020, detectando automáticamente aquellos que contienen odio, gracias a la aplicación de técnicas de Inteligencia Artificial en los equipos del Centro de Supercomputación de Castilla y León (SCAYLE). Estos datos, que generan el primer mapa europeo de discurso de odio contra inmigrantes, fueron comparados con indicadores sobre aceptación en cada una de las regiones europeas (nivel NUTS 2) extraídos del Eurobarómetro. Según Carlos Arcila Calderón, profesor de la Universidad de Salamanca e investigador principal del estudio, una de las novedades más importantes es el uso de contenidos geolocalizados, ya que permite realizar un trabajo mucho más detallado comparando regiones, puesto que “a menudo dentro de un mismo país hay diferencias que no pueden ser obviadas: por ejemplo, ni las actitudes hacia los inmigrantes ni el volumen de odio en redes sociales son iguales en regiones como el País Vasco o Extremadura”.

Presencia de odio en Twitter

Otra de las novedades del estudio es su condición longitudinal, lo que permite evaluar la evolución tanto de las actitudes como de la presencia de odio en Twitter a lo largo del tiempo. Los investigadores generaron una visualización en formato vídeo en donde se muestra dónde y cuándo se han producido grandes acumulaciones de discurso de odio hacia inmigrantes y refugiados en Twitter entre 2015 y 2020. Los principales focos están en grandes ciudades, donde hay un mayor volumen de población, pero llama la atención el gran volumen de odio observado de manera constante en Italia y algunos focos derivados de fenómenos mediáticos. Así, el odio permanece estable en Reino Unido en el periodo analizado, pero resulta más alto en 2016, coincidiendo con el Brexit; también en los años 2015 y 2016, durante la llegada masiva de refugiados sirios, la presencia de odio online fue más habitual, algo que también sucede a mediados de 2018, en parte a raíz del caso del buque Aquarius que atracó en Valencia tras varios días en el Mediterráneo.

Entre las observaciones del trabajo también conviene destacar algunas diferencias entre países, como la mayor presencia de odio detectada en países como Italia y Grecia. De hecho, esto contrasta con los reducidos niveles de odio presentes en España, un país con unas condiciones socioculturales y económicas semejantes a las de Italia y Grecia. Esto mismo se observa también en el apoyo a la inmigración, en el que además destacan las actitudes negativas de los países del este, como Hungría. Las explicaciones para estas observaciones son diversas, desde cuestiones históricas a políticas, pero el profesor Arcila subraya la buena situación de España: “el problema del discurso de odio no se puede infravalorar, pero sí conviene ponerlo en contexto y reconocer que las actitudes hacia el inmigrante son mejores que en muchos otros lugares y que, en términos generales, España puede considerarse un país tolerante”.

Promedio de apoyo a la inmigración por región europea entre 2015 y 2017

Usando simulaciones derivadas de los datos del Eurobarómetro para cada región europea, una de las principales comprobaciones del estudio es que las actitudes ciudadanas de rechazo a la inmigración están correlacionadas con la cantidad de discurso de odio dirigido hacia estos colectivos en Twitter. Esto quiere decir que los mensajes que emitimos en redes sociales sirven para conocer la opinión pública, lo que supone una comprobación sociológica relevante y pone de relieve el valor de estos medios para conocer los climas de opinión, sin necesidad de recurrir a datos de encuestas.

Además, los resultados apuntan a que en las regiones con una mayor presencia de migrantes existen mejores actitudes ciudadanas hacia la inmigración. Patricia Sánchez-Holgado, investigadora posdoctoral en la Universidad de Salamanca y miembro del equipo investigador, explica que “esto demuestra que, en general, el contacto entre locales e inmigrantes favorece la tolerancia y que el rechazo se deriva de miedos infundados y de estereotipos que no se sostienen cuando se enfrentan con la realidad”. No obstante, según añade Sánchez-Holgado, los datos de este estudio no permiten concluir aún que la mayor presencia de inmigrantes en las regiones europeas esté relacionada con una menor cantidad de discurso de odio hacia este colectivo.

El estudio, titulado “Discurso de odio y aceptación social hacia migrantes en Europa: Análisis de tuits con geolocalización”, es producto de una investigación desarrollada por un equipo de investigadores del Observatorio de los Contenidos Audiovisuales de la Universidad de Salamanca, entre los que también se encuentran investigadores en formación como Cristina Quintana-Moreno, Javier J. Amores y David Blanco-Herrero. El estudio ha recibido financiación de la Unión Europea a través de los proyectos internacionales «Enhanced migration measures from a multidimensional perspective (HumMingBird)», financiado con 2.992.035 euros dentro del programa Horizonte 2020 (https://hummingbird-h2020.eu/), y «Preventing Hate Against Refugees and Migrants (PHARM)», financiado con 362.131,85 euros dentro del programa Rights, Equality and Citizenship (https://pharmproject.usal.es).

Vídeo con la evolución de los focos de odio en Europa entre 2015 y 2020

Facebook, Twitter e Instagram : los usuarios de las Redes Sociales.

V-estudio-RRSS-2019
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Este informe, que se publica por quinto año consecutivo, trata de comprender mejor a los usuarios de redes sociales. Para ello, analiza el comportamiento de los perfiles de las 50 ciudades más pobladas de España y pretende establecer un retrato robot de los usuarios de Facebook, Twitter e Instagram, especialmente en función de variables demográficas como la ciudad de residencia, el estado civil, la edad o el género.

Si la edición del informe de 2018 dejó cómo titular la pérdida de un millón de usuarios por parte de Facebook, en 2019 es Instagram quien toma el relevo con unos datos contradictorios: por un lado, sigue siendo la plataforma que más crece, con un incremento interanual de dos millones de personas, pero dicha cifra es 20 puntos porcentuales inferior a la experimentada en 2018. Además, parece estar sufriendo un claro retroceso en las ciudades, donde apenas ha crecido un 0,9%.

Por su parte, Twitter mantiene en términos cuantitativos el mismo número de usuarios que en 2018, si bien incrementa ligeramente el porcentaje de éstos que pueden considerarse como activos (3,7%). Sin embargo, centrándose en el usuario urbano, se puede apreciar cómo, mientras la comunidad crecía un 2,1%, el número de usuarios activos caía un 4%. Finalmente, y a pesar de que Facebook ha recuperado terreno frente a las cifras de 2018 (vuelve a los 24 millones de perfiles registrados), sus usuarios son cada vez más mayores, tal y como demuestra el hecho de que el 7% del total tengan más de 65 años.