Técnicas ‘big data’ para capturar y almacenar CO₂ procedente de una central térmica

central térmica. - Buscar con Google

El cambio climático parece estar relacionado con la emisión antropogénica de dióxido de carbono procedente del uso intensivo de combustibles fósiles. En este sentido, el desarrollo de tecnologías eficientes para la captura y el almacenamiento de dióxido de carbono se presenta como la solución más viable.

Jorge A. Rodriguez Navarro - Buscar con Google

El científico de la Universidad de Granada (UGR) Jorge Rodríguez Navarro, investigador del departamento de Química Inorgánica, ha participado en un estudio internacional publicado en la revista Nature en el que se han utilizado técnicas de Big Data para seleccionar un material óptimo para la captura de CO2 de una biblioteca virtual de más de 300.000 materiales de tipo red metalorgánica.

Los resultados muestran que los materiales reportados superan el comportamiento de materiales porosos clásicos, tales como zeolitas y carbones activados, en condiciones típicas de captura de CO2 de una central térmica.

Boyd, P.G., Chidambaram, A., García-Díez, E. et al. Data-driven design of metal–organic frameworks for wet flue gas CO2 capture. EN: Nature, n. 576, pp. 253–256 (2019) doi:10.1038/s41586-019-1798-7. DESCARGAR ARTÍCULO

La metodología de un fármaco

La metodología empleada se asemeja a la usada en la selección de fármacos por la industria farmacéutica, en la que se busca un fármaco que se ajuste al centro activo de una proteína causante de una enfermedad.

En este caso, la molécula objetivo es conocida (el CO2), mientras que el material óptimo no lo es. “Esta técnica de big data ha permitido reconocer el centro activo que presentan los materialescon mejor comportamiento y para el cual se ha acuñado la denominación de adsorbaforo”, señala el autor.

Dicho adsorbaforo de la molécula de CO2 consiste en dos anillos aromáticos separados por 7 amstrongs y que son capaces de encapsular selectivamente una molécula de CO2 a modo de un ‘sándwich’ molecular.

Científicos emplean técnicas de ‘big data’ para capturar y almacenar dióxido de carbono procedente de una central térmica - Canal UGR

Una vez seleccionados los materiales teóricos óptimos, estos se han sintetizado de forma dirigida y estudiado su comportamiento en la captura de CO2.


FUENTE: Universidad de Granada

Acuerdo de acceso abierto entre Springer Nature y Projekt DEAL.

Springer Nature y Projekt DEAL firman el mayor acuerdo de acceso abierto transformador del mundo para la ciencia en Alemania.

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Springer Nature and Germany´s Projekt DEAL finalise world´s largest transformative Open Access agreement 9. January 2020 Ver

Springer Nature y MPDL Services GmbH [Sociedad Max Planck / Servicio MPDL] en nombre de Projekt DEAL anuncian hoy que se ha firmado el contrato formal para el acuerdo de Acceso Abierto (OA) transformador más grande del mundo hasta la fecha.

Fechado el 1 de enero de 2020, el acuerdo proporciona servicios de publicación de OA y acceso completo a la lectura de las revistas Springer Nature a académicos y estudiantes de todo el panorama de la investigación alemana. El Memorando de Entendimiento (MOU) firmado entre las dos partes el 22 de agosto de 2019, es un paso gigantesco en la transición de la OA, permitiendo una mayor visibilidad, impacto, eficiencia, transparencia y sostenibilidad en la difusión de los frutos de la investigación alemana, para beneficio de los investigadores de todo el mundo.

A través del acuerdo, los autores afiliados a las más de 700 instituciones académicas y de investigación alemanas que forman parte del Projekt DEAL, podrán publicar sus manuscritos aceptados de inmediato (OA gold), tanto en las revistas híbridas de Springer Nature como en las revistas completamente de Acceso Abierto, con los costes relativos gestionados de forma centralizada por sus instituciones. Se espera que el acuerdo permita la publicación de más de 13.000 artículos al año de investigadores alemanes en OA, lo que le convierte en la más grande de su clase.

El componente ‘transformativo’ del acuerdo, Read and Publish, con efecto inmediato, da derecho a los autores a publicar inmediatamente OA en la colección de 1.900 revistas ‘híbridas’ de Springer Nature y proporciona a las instituciones participantes acceso permanente a las revistas Springer, Palgrave, Adis y Macmillan del portafolio de Springer Nature. La cuota de Publish and Read (PAR) será de 2.750 euros por cada artículo publicado y se abonará con cargo a los fondos centrales de suscripción.

El acuerdo de publicación de OA en su totalidad entrará en vigor a partir del 1 de agosto de 2020 para permitir que se establezcan nuevos procesos administrativos. Permitirá la administración centralizada de la publicación de OA en la cartera de OA completa de Springer Nature, que incluye Scientific Reports y Nature Communications. También se aplicará un descuento del 20% a las tarifas de procesamiento de artículos (APC) de los sellos SpringerOpen y BMC.

El contrato se extenderá de 2020 a 2022, con opción a ampliarse hasta 2023. El acuerdo firmado se publicará íntegramente en la página web de Projekt DEAL junto con el inicio del proceso de inscripción para las instituciones alemanas, a finales de enero.


FUENTE: Universoabierto.org

La astrofísica Mirjana Povic y el proyecto STEM for Girls Ethiopia

La astrofísica serbia Mirjana Pović (Pançevo, 1981) empezó a interesarse por la astronomía cuando era una niña. Cada día observaba el cielo y se preguntaba qué eran la Luna y el Sol. “Tenemos un laboratorio encima nuestro [el cielo]. Yo sentía mucha curiosidad y pensaba: Cuando sea mayor voy a entender de dónde viene esa luz y esos puntos del cielo”. 

Solo tenía nueve años cuando comenzó la guerra de Yugoslavia. En la escuela, faltaba el material educativo y motivación entre el personal. Fuera de ella, se enfrentaba a una fuerte tensión social y familiar. El conflicto duró 10 años, pero los efectos mucho más: “Mi familia antes de la guerra era de clase media baja, pero durante la guerra la clase media desapareció”. Poco después Pović comenzó la carrera de astrofísica en la Universidad de Belgrado. Cada día tenía que viajar más de 20 kilómetros desde Pançevo a la capital y “no tenía ni para pagar el transporte”. Por ello, hacía autostop para poder ir a clase. Aún así, consiguió graduarse y hoy es profesora del Instituto Etíope de Ciencia y Tecnología Espaciales y un referente para muchas niñas que viven en condiciones de pobreza.

Mirjana Povic ha desarrollado su carrera investigadora principalmente en Europa (en Tenerife y Granada y ahora vinculada al Instituto de Astrofísica de Andalucía), al tiempo que buscaba el modo de aplicar sus conocimientos en África, un continente por el que siente fascinación. «Mi país estaba en guerra cuando yo era pequeña. Nunca hubiera podido dedicarme a la ciencia sin el apoyo de mi familia, una educación universitaria gratuita y una beca para mi doctorado. Los niños de países en desarrollo deben saber que sus vidas pueden cambiar, pero no es suficiente que trabajen duro. Es fundamental contar con el apoyo de la sociedad, y el acceso a la educación es el primer paso», apunta tajante.

Pović ha recibido este año 2019 el premio Nature Research Award en la categoría de ciencia inspiradora. Este galardón, dotado con 10.000 euros, reconoce los logros de jóvenes investigadoras y sus esfuerzos para que otras mujeres accedan al ámbito científico.

“En la mayor parte de África subsahariana las familias viven de la agricultura y la ganadería, tienen un promedio de cuatro o cinco hijos y los recursos para que los niños vayan al colegio son muy limitados”, cuenta. Pese a que cada vez más chicas tienen la posibilidad de acceder a la educación primaria y secundaria, todo se complica cuando deben ir a un centro escolar de otra ciudad o a la universidad. “La pobreza no afecta a toda la sociedad de la misma forma. Las que más sufren son las mujeres. Todavía se da prioridad a los chicos para que puedan estudiar”, afirma la astrofísica.

Esta doctora ha dado clases en orfanatos y enseñado a niños de la calle en Tanzania, Sudáfrica y Ruanda. También ha formado a las primeras generaciones de estudiantes de máster y doctorado en Astronomía en Etiopía, Tanzania, Ruanda y Uganda. Ahora pretende destinar el premio a poner en marcha el proyecto STEM for Girls Ethiopia, que tiene como objetivo dar visibilidad a las mujeres científicas y fomentar la vocación entre las estudiantes de secundaria para hacer carreras STEM. «Tenemos el objetivo de alcanzar el mayor número posible de niñas en toda Etiopía. Adicionalmente, mi sueño es crear una red africana de mujeres que trabajan en astronomía y ciencias espaciales para visibilizar, unir, y empoderar a las mujeres en nuestro campo», concluye la investigadora.

Desde 2016, esta doctora vinculada al Instituto de Astrofísica de Andalucía da clases y supervisa a los estudiantes que estudian un máster y un doctorado en el Instituto Etíope de Ciencia y Tecnología Espaciales. Allí, el principal problema para ofrecer una formación de calidad es “la falta de personal cualificado”. De los 111 empleados en el instituto —entre los que también están los trabajadores administrativos, financieros y personal de apoyo—, solo cinco cuentan con un doctorado. Y de esos cinco, ella es la única mujer.

La falta de personal dificulta la posibilidad de dedicar tiempo a sus propios proyectos. Pero siempre que puede intenta avanzar en sus investigaciones en astronomía extragaláctica. Concretamente estudia las propiedades de las galaxias activas: “De ellas recibimos energías y luminosidades mucho más altas que de galaxias normales y son unos de los objetos más brillantes que tenemos en el universo”. Por ejemplo, analiza cuál es el rol de estas galaxias activas en la evolución y formación de las galaxias en general, como han ido evolucionando a lo largo del tiempo cósmico o cuáles son las propiedades de las que tienen muy baja luminosidad.

Esta falta de tiempo para progresar en los proyectos es uno de los problemas a los que se enfrentan muchas mujeres científicas africanas. “Tener una familia en África es una deber. Es difícil encontrar mujeres que no tienen hijos. Cuando vuelven a casa, el peso no se comparte de la misma forma entre hombres y mujeres. Ellas son las que normalmente se encargan de las labores del hogar y de cuidar a sus hijos”, cuenta.

No obstante, para estas mujeres las dificultades comienzan mucho antes. Los sesgos sobre la capacidad de las mujeres para realizar ciertos trabajos están presentes desde edades tempranas. En un estudio publicado en 2017 en la revista Science, se preguntaba a niños y niñas si, cuando se les hablaba de una persona especialmente inteligente, creían que era de su sexo o del contrario. Cuando los pequeños tenían cinco años, no se observaban diferencias, sin embargo, a partir de los seis, la probabilidad de que las niñas considerasen que la persona brillante fuera de su sexo descendía.

“Desde que somos pequeñas siempre hemos sido sobreprotegidas en todo el mundo. Se nos muestra que somos más frágiles y esa confianza que los demás no tienen en nosotras se nos queda grabada para siempre”, cuenta Pović. Para acabar con estos prejuicios y fomentar la vocación entre las niñas es imprescindible tener referentes femeninos: “Si desde que somos pequeñas no tenemos referencias de mujeres matemáticas o físicas, ¿cómo vamos a elegir uno de estos campos cuando nos hagamos la pregunta?”.

Luchar contra estos estereotipos y conseguir que las niñas puedan ser científicas en África o en cualquier lugar del mundo “no corresponde solo a las maestras, madres o mujeres líderes. Es un trabajo de la sociedad”, asegura la astrofísica. Para ella, es fundamental informar de que este tipo de sesgos existen para intentar evitarlos tanto en las escuelas como en Internet y los medios de comunicación. Crear vínculos entre las mujeres científicas para que se apoyen entre sí y se sirvan de inspiración también es muy útil. Pović, por ejemplo, forma parte de la organización española AMIT (Asociación de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas).

También considera que acabar con la pobreza e invertir en proyectos de desarrollo en educación y en políticas de igualdad “va a ser beneficioso para las niñas”. La astrofísica aboga por la discriminación positiva hasta que hombres y mujeres tengan las mismas posibilidades: “Dar más becas y oportunidades a las mujeres para intentar sacar lo mejor de ellas”. Ella da prioridad a las chicas que estudian en el instituto a la hora de supervisar sus proyectos y está convencida de que poco a poco el cambio es posible. Muestra de ello es que ella ha supervisado a la primera chica en Ruanda que ha cursado un máster en Astronomía y está haciendo un doctorado. La idea es que cada vez sean más las mujeres que trabajen como matemáticas, físicas o astrónomas y den clases en universidades. Es decir, que haya más referentes para que las niñas en África también quieran y puedan ser científicas.


FUENTE: Jorge Palacios

Bismuto como aislante topológico de orden superior.

Una investigación internacional, en la que ha participado la investigadora Maia G. Vergniory, del Donostia International Physics Center (DIPC) y de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU)  ha sido portada este mes de la revista Nature Physics

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Portada de la revista Nature Physics dedicada a los avances en el bismuto. 

Se trata de un estudio enmarcado dentro del campo de los aislantes topológicos, materiales con propiedades universales especiales, en el que también han participado científicos de la Universidad de Zúrich (Suiza), la Universidad de Princeton (EE UU), el Instituto Max Planck de Microestructuras Físicas de Halle (Alemania), la Universidad Paris Sud y del centro CNRS (Francia).

Un aislante topológico de orden superior

Los autores han logrado demostrar que la estructura electrónica del bismuto, un elemento que se creía topológicamente trivial, es, de hecho, topológico. «Nuestro trabajo establece que el bismuto es un aislante topológico de orden superior», concluyen en el artículo.

Los aislantes topológicos son materiales con propiedades de transporte electrónico muy especiales, que están protegidos contra las perturbaciones y deformaciones. Estas propiedades se describen teóricamente por la topología, una rama de las matemáticas relacionada con las propiedades de los objetos geométricos que no se modifican por las deformaciones continuas.

Los materiales topológicos pueden ser materiales potencialmente importantes para diseñar los dispositivos electrónicos del futuro, para la computación cuántica o para desarrollar nuevas rutas en catálisis.

En 2016, tres investigadores obtuvieron el Premio Nobel de Física por su trabajo sobre materiales topológicos. Uno de ellos, Duncan Haldane, ha participado recientemente en un congreso organizado por el DIPC en el palacio Miramar de San Sebastián.


Referencia bibliográfica:

Frank Schindler, Zhijun Wang, Maia G. Vergniory, Ashley M. Cook, Anil Murani, Shamashis Sengupta, Alik Yu. Kasumov, Richard Deblock, Sangjun Jeon, Ilya Drozdov, Hélène Bouchiat, Sophie Guéron, Ali Yazdani, B. Andrei Bernevig & Titus Neupert. «Higher-order topology in bismuth»Nature Physics volume 14, pages 918–924 (2018)

Boicot a una revista de NATURE.

3.000 investigadores del campo de la Inteligencia Artificial boicotean una nueva revista de Nature

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El campo del aprendizaje automático, que sustenta la revolución actual de la inteligencia artificial, ha demostrado que una disciplina científica no sólo puede sobrevivir, sino prosperar, sin la participación de los editores comerciales. En 2001, el equipo editorial del Machine Learning Journal dimitió en bloque de la revista para crear una nueva revista gratuita y de acceso abierto, Journal of Machine Learning Research (JMLR). Pero esto no impide que los editores tradicionales con su valor de marca concurran en este mercado. El anuncio del lanzamiento de una revista por parte de la multinacional Springer Nature ha llevado a la firma de un manifiesto refrendado por 3.000 especialistas e investigadores del campo de la inteligencia artificial negándose a enviar, revisar o editar en esta nueva revista. 

Recientemente, la multinacional Springer Nature, uno de los grupos editoriales académicos más prestigiosos del mundo, anunció la publicación de una nueva revista dirigida a esta comunidad titulada Nature Machine Intelligence. El editor tiene ahora 53 revistas que llevan el nombre de Nature. Pero, La comunidad de ‘machine learning’ no quiere revistas de pago. según ellos no tiene sentido Una revista de pago en una comunidad que lo comparte todo libremente.

Publicar un artículo en este editor para que este disponible para todo el mundo en el área de Inteligencia artificial tiene un coste de hasta 3.000 dólares. La otra forma de evitar esta cuota que paga el autor -por defecto su departamento o institución -, es que las bibliotecas paguen costosas suscripciones anuales que limitan el acceso sólo a los miembros del campus o a otras universidades que dispongan de una suscripción. Como resultado de ello más de 3.000 investigadores, entre los que se incluyen muchos nombres destacados del sector, tanto de la industria como del mundo académico, han firmado una declaración en la que se niegan a enviar, revisar o editar en esta nueva revista.

En su carta abierta ponen de manifiesto que  “… las revistas deben servir principalmente a las necesidades de su comunidad intelectual, en particular proporcionando el acceso inmediato y universal a los artículos de revistas que facilita la tecnología moderna, y hacerlo a un costo que no excluya a nadie.”

El campo del aprendizaje automático es un campo joven y tecnológicamente innovador. No arrastra las tradiciones históricas de otras disciplinas y sus investigadores no ven la necesidad del modelo de publicación de acceso cerrado. La propia comunidad crea, coteja y revisa la investigación que llevan a cabo. Utiliza Internet para crear nuevas revistas que están disponibles gratuitamente y que son gratuitas para los autores y lectores. En esta disciplina puntera, la era de las suscripciones y los volúmenes encuadernados va quedando atrás. Sin embargo, a los editores académicos les queda una carta por jugar: el valor de marca. La diversidad y cantidad de la investigación académica que publican los grandes grupos editoriales significa que es difícil de evitar, ya que es una parte fundamental para cualquier investigador que quiera estar informado de las novedades e investigaciones que se producen en su campo. A veces la marca de una revista se utiliza como un indicador de calidad, ya que cuando los académicos buscan progresar en su carrera, tener trabajos en una “revista de marca” es de gran ayuda, ya que las agencias de acreditación así lo establecen.

Los partidarios del acceso abierto argumentan que el público ya paga impuestos que financian las universidades e institutos de investigación. ¿Por qué debería la gente tener que pagar de nuevo para leer los resultados? Incluso los colegas de las universidades de otras partes del mundo con menos recursos también se benefician. Y se preguntan ¿Qué podría llevar a los autores y lectores de este campo a publicar en una revista de suscripción con ánimo de lucro cuando ya existe un modelo abierto para compartir las ideas?

Y así lo ponen en evidencia en esta carta que invitan a firmar No vemos ningún papel para el acceso cerrado o la publicación de pago por autor en el futuro de la investigación sobre el machine learning y creemos que la adopción de esta nueva revista como una forma de publicación para la comunidad de aprendizaje automático sería un paso atrás. Por al contrario, acogeríamos con agrado la creación de nuevas revistas y conferencias de acceso abierto de coste cero sobre inteligencia artificial y aprendizaje automático.” La polémica está servida.

Ver original: Basado en: Neil Lawrence. Why thousands of AI researchers are boycotting the new Nature journal. The Guardian. Science Notes & Theories Tue 29 May 2018