La monitorización del consumo de drogas a través del análisis de aguas residuales.

Una profesora de la Universidad de Salamanca lidera un estudio mundial sobre adicciones mediante el análisis de aguas residuales en 120 ciudades.

Una profesora de la Universidad de Salamanca lidera un estudio mundial sobre adicciones mediante el análisis de aguas residuales en 120 ciudades | Sala de Prensa
Iria González-Mariño, investigadora y profesora del Departamento de Química Analítica, Nutrición y Bromatología de la Universidad de Salamanca

González‐Mariño, I., et al.  ( 2019Spatio‐temporal assessment of illicit drug use at large scale: evidence from 7 years of international wastewater monitoring.  Addictionhttps://doi.org/10.1111/add.14767.

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 ENTREVISTA EN RADIO USAL

Iria González Mariño, del Departamento de Química Analítica, Nutrición y Bromatología de la Universidad de Salamanca, es la primera autora del trabajo de 71 investigadores de 27 países que se publica hoy en ‘Addiction’, primera revista mundial en el campo de las adicciones.
La monitorización del consumo de drogas a través del análisis de aguas residuales se presenta como un indicador fiable, con datos relevantes como un mayor consumo de cocaína en países del sur de Europa frente a la prevalencia de metanfetamina en el este.

Entre las principales conclusiones, destaca la detección de un aumento considerable en el consumo de cocaína no sólo en España, sino también en la mayor parte de las ciudades monitorizadas durante el periodo analizado 2011-2017, siendo además la droga predominante en los países del sur y oeste del continente europeo. Mientras, se aprecia un consumo especialmente elevado de metanfetamina en países del este.

Más allá de estos resultados, que están en consonancia con los derivados de indicadores establecidos, como encuestas poblacionales, ingresos hospitalarios o muertes por consumo de drogas, “el análisis de muestras tomadas directamente desde las depuradoras municipales se presenta como una forma eficaz, relativamente económica y rápida de obtener información sobre lo que está pasando en este ámbito en las ciudades analizadas; de hecho, en países como Australia, Nueva Zelanda o Finlandia, son los propios Gobierno quienes financian los estudios dentro de sus programas de prevención y salud pública”, explica la profesora Iria González Mariño.

Así, el estudio, en el que han participado 71 investigadores de 27 países diferentes, se ha centrado en este análisis de aguas residuales con fines epidemiológicos para evaluar el consumo de drogas en 120 ciudades a lo largo de 7 años (2011-2017), siguiendo una metodología ya reconocida por el Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías de la Comisión Europea.

“En España, se ha contado con la colaboración de los ayuntamientos de Santiago de Compostela, Barcelona, Castellón, Molina de Segura  y Valencia, pero el objetivo en el futuro es seguir incorporando más ciudades”, añade la investigadora.

Una profesora de la Universidad de Salamanca lidera un estudio mundial sobre adicciones mediante el análisis de aguas residuales en 120 ciudades | Sala de Prensa

Disciplina científica de reciente desarrollo

El análisis de aguas residuales con fines epidemiológicos es una disciplina científica de reciente desarrollo que presenta el potencial de monitorizar el uso de drogas de abuso a nivel poblacional y en tiempo prácticamente real. Mediante el análisis del agua de entrada de una estación depuradora de aguas residuales (EDAR), y a partir de la concentración de la propia sustancia y/o de los metabolitos que se excretan por orina, se puede estimar la cantidad de droga consumida por la población.

Esta metodología se aplicó por primera vez a nivel internacional en el 2011 y, desde entonces, el grupo internacional de científicos SCORE (Sewage analysis CORe group Europe), ha realizado análisis y recopilado datos de un número creciente de ciudades año tras año gracias, en parte, a la financiación por parte de la Comisión Europea (Cost Action ES-1307, 2014-2018), además de otros proyectos competitivos.

En total, el estudio ha analizado el agua residual generada por una población estimada de cerca de 60 millones de personas de 120 ciudades en 37 países durante al menos una semana, lo que ha permitido evaluar las tendencias espaciales de uso de cuatro sustancias ilegales: anfetamina, metanfetamina, éxtasis y cocaína. Además, 26 ciudades de 14 países europeos (unos 19,3 millones de personas, aproximadamente) participan en el estudio desde el 2011, proporcionando datos anuales que han contribuido a discernir patrones temporales de consumo de drogas.

En el ámbito español, se cuenta también con la colaboración de la red ESAR-net (Red Española de Análisis de Aguas Residuales con Fines Epidemiológicos), cuyo objetivo es contribuir al avance científico de la Epidemiología de las Aguas Residuales (WBE) en España, y difundir el potencial de esta herramienta a las autoridades y entidades potencialmente interesadas y a la sociedad en general.

“Estamos intentado que dentro de esta red haya cada vez más ciudades implicadas y, en mi caso, ya he iniciado los contactos con algunos ayuntamientos en Castilla y León  para poder incorporarlas al estudio”, explica la profesora de la Universidad de Salamanca.

 

EDAR: Estación Depuradora de Aguas Residuales. Tratamientos que se aplican a las aguas

Una Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR), que también recibe el nombre de planta de depuración o planta de tratamiento de aguas residuales, es una instalación a la que llegan las conocidas como aguas negras. Son las aguas procedentes del consumo cotidiano en áreas urbanas, así como el agua de escorrentía principalmente.

Curso de “Explotación de EDAR’s Urbanas”. Colegio Oficial de ...

La principal función de una EDAR es transformar estas aguas negras en agua potable y libre de contaminación y residuos. Para ello, la planta aplica una serie de tratamientos a estas aguas basados en procedimientos físicos, químicos y bacteriológicos. Estas plantas cumplen una función fundamental en cualquier ciudad, ya que permiten dar un tratamiento a estas aguas y las convierte en agua potable y apta para ciertos usos. Habitualmente, las formas por las que el agua puede estar contaminada son principalmente dos: por partículas o residuos suspendidos o bien por componentes que están disueltos en el agua. En un análisis y tratamiento para conocer la contaminación del agua es posible diferenciar la materia orgánica de la materia inorgánica.

Tratamiento primario.

Se trata de un tratamiento físico que consiste en separar la contaminación del agua que está en suspensión, flotación o arrastre. Los tipos de tratamiento que se suelen aplicar en esta fase son:

  1. Desbaste: Se utiliza para la eliminación de elementos gruesos que no son solubles como trapos, compresas, pañales, etc.
  2. Desarenado: Se emplea para eliminar residuos sólidos o arenas del agua. Estos residuos suelen ser arenas, piedras, granos de café, etc. En general de pequeño tamaño.
  3. Desengrasado: Es un tratamiento físico que elimina todos los elementos sólidos y líquidos que no pueden mezclarse por tener una densidad menor a la del agua.
  4. Decantación: En este tratamiento se eliminan todas las partículas que sean menores a un determinado tamaño.

Estos tratamientos en una primera fase permitirán que pueda aplicarse tratamientos posteriores en mayor profundidad y evitar que las partículas del agua puedan dañar los equipos de la estación. Por todo ello, estos tratamientos se consideran como pretratamientos o tratamientos primarios.

Tratamiento secundario.

Fase de tratar la contaminación que se encuentra disuelta en el agua. En este proceso se usan bacterias que se encuentran dentro de un tanque y que al agitarlas oxigenan el agua y se alimentan de la materia orgánica que está disuelta en ella. Al agua resultante se le aplica un nuevo proceso de decantación llamado decantación secundaria. A este tratamiento que es de tipo biológico se le denomina secundario.

Dentro de estos tratamientos hay varios: fangos activos, aireación prolongada, lechos bacterianos o biodiscos entre otros. Existe una clasificación de estos tratamientos según la forma de llevarlos a cabo entre: tratamiento de biomasa suspendida y tratamientos de biomasa fija. La principal diferencia está en que en uno las bacterias están suspendidas en el agua mientras que en el otro la biomasa está fijada a un material que actúa como soporte.

Tratamiento terciario

El tratamiento terciario es un tratamiento físico-químico que se lleva a cabo para afinar las características del agua para poder emplearla en un determinado uso. El tratamiento más habitual en esta fase es la higienización que lo que pretende es eliminar la presencia de virus y gérmenes mediante cloración o rayos UV.

Cabe señalar que todo este proceso genera además de un agua depurada, una serie de residuos fruto de cada una de las fases de tratamiento que pueden reutilizarse y ser empleados bien como energía o bien ser reciclados o enviados como residuos sólidos urbanos a otras plantas para su incineración.

 

Fuente: Ingenieriaquimica.net